La muerte se parece demasiado a la vida.
No me puedo creer que ya no estés aquí.
Dormías como un bebé los primeros días y también los últimos
quiero decir, que la vida se parece demasiado a la muerte.
Estabas ahí, tan frágil, tan dormidita, tan en paz
las preciosas facciones de tu cara de vez en cuando cambiaban
entonces adquirías un rostro de dolor y preocupación
supongo que en ese momento de vida estabas temiendo por la muerte
como los bebés, que ponen muecas porque supongo que ellos en ese momento le temen a la vida.
Entonces el mundo se torno fácil para mí
era sencillo:
tú dormías buscando el sueño eterno
yo me dedicaba a contemplarte
te prometo que me hubiese encantado pasarme así media vida
prefiero tener en poder de parar una estrella fugaz y contemplarla durante horas
a mirarte y no tener tiempo de pedirte un deseo
Quiero decirte que, los últimos momentos de tu vida
fueron los primeros de mi muerte interior
porque algo de mí moría mientras tú te ibas apagando lentamente
pero resultó que desde que te has ido
estoy tan llena de tu luz que apenas puedo derrumbarme en la oscuridad absoluta de tu partida
resultó que comprendí que hay personas que se llevan dentro
porque echan raíces
y eso es inderrumbable.
Solo espero que tu recuerdo me haga ser mejor persona,
que paseemos juntas de la mano cuando te vuelva a ver
que me arropes
que me mimes
que me hagas sentir en casa
-aunque estemos en cualquier sitio-
que me mires
que crezca y que tú lo sigas viendo
que me salves
que me beses
que te salves y que regreses
que nos encontremos
en aquel lugar donde solo con el corazón se pueda ver.
Te quiero.
Diario de una anónima
Este humilde blog nace de la necesidad de contar todo lo que no se dice: de darle voz a todos los anónimos y anónimas que acostumbramos a ser la única luz encendida en toda la noche oscura. Para los que pensamos nuestra vida, este blog nace y muere en mí, está pensando para ayudarme a conectar con "algo", si acaso con alguien, y si ese alguien eres tú, bienvenido a mi mundo anónimo.
viernes, 17 de enero de 2020
sábado, 28 de diciembre de 2019
Cruzo tambaleándome
Cruzo tambaleándome
el puente más antiguo
que ha visto amanecer
la voluntad de ser
las ansias de poder recuperarme.
Lo primero que pensé
cuando me pediste que estuviera bien
fue en la disculpa que te iba a deber.
"Vete ya"
-la voz que me repite
"No vales más",
-susurran mis intentos que no le sirven de nada.
Me perdí negándome a seguirla, no
no quiero oír
ya alzaré la vista y saldré...
saldré de aquí
Busco tambaleándome
un punto de apoyo
que sepa serme fiel
que entienda que estaré
cansada de querer
recuperarme...
Mariana
el puente más antiguo
que ha visto amanecer
la voluntad de ser
las ansias de poder recuperarme.
Lo primero que pensé
cuando me pediste que estuviera bien
fue en la disculpa que te iba a deber.
"Vete ya"
-la voz que me repite
"No vales más",
-susurran mis intentos que no le sirven de nada.
Me perdí negándome a seguirla, no
no quiero oír
ya alzaré la vista y saldré...
saldré de aquí
Busco tambaleándome
un punto de apoyo
que sepa serme fiel
que entienda que estaré
cansada de querer
recuperarme...
Mariana
viernes, 13 de diciembre de 2019
Adriana Moragues-Puedo
Puedo soportar
verte entre el humo negro
Puedo asimilar
tenerte solo desde lejos
Puedo dominar
este dolor
que inunda el pecho
Y puedo aniquilar
mis ganas de romper el techo
Y ahora me ahogo en este mar
sabiendo que latías
más fuerte aun todavía
que cuando estaba yo
verte entre el humo negro
Puedo asimilar
tenerte solo desde lejos
Puedo dominar
este dolor
que inunda el pecho
Y puedo aniquilar
mis ganas de romper el techo
Y ahora me ahogo en este mar
sabiendo que latías
más fuerte aun todavía
que cuando estaba yo
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